Vicente Koller: “Me torturaron y me robaron todo”.


Vicente KollerEl productor Vicente Koller fue la última víctima de esta seguidilla de robos violentos que sufre la zona rural de Villa Eloísa. No sólo le robaron todas las pertenencias (incluso un vehículo que luego apareció en Rosario) sino que lo amordazaron y le propinaron graves lesiones en su cuerpo.

FUENTE: PERIODICO EL INFORME DE LA CIUDAD (CAÑADA DE GOMEZ)

Este es el desgarrador testimonio del ex presidente comunal de Villa Eloísa:
V.K.: Fue hace dos viernes atrás. Estaba en el campo y siempre tengo la precaución de tener todo cerrado. A la tardecita, después de las 20, cuando me voy a sentar a comer me ingresan por la puerta del frente de la casa, se ve que me estaban esperando. Entraron con seguridad tres o cuatro personas, ahí nomás me golpearon, me taparon y me pidieron la llave de la tranquera. La tranquera está a 800 metros de la casa, o sea que se vinieron caminando 800 metros, hablaban por handy y se ve que en la tranquera tenían un vehículo de gran porte. Me ataron con alambre, me pusieron en un sillón y me golpearon bastante. Estuvieron aproximadamente dos horas llevándose todo, no solamente de la casa sino además todo el equipamiento que tenía yo para trabajar en el campo: soldadura, equipo electrógeno, motosierra, cercadora…
Ese vehículo de gran porte en la tranquera para llevarse todo esto…
V.K.: Sí, porque no entra en un vehículo chico, además de que se llevaron mi camioneta. Después todo lo de la casa como electrodomésticos, microondas, televisores, computadora, notebook, celulares, ropa, zapatos, todo. Habrán estado dos horas trabajando y en una forma muy violenta. Me han quebrado dos costillas y me han hecho una serie de cosas irreproducibles con cuchillos y con bolsas de nylon, no sé por qué porque la verdad que ya me habían golpeado ya les había dado todo. Cada media hora entraban a golpearme y torturarme.
¿Usted estaba solo en la casa?
V.K.: Termina agradeciendo uno que estaba solo. Se fueron cuando les dije que tenía que ir a buscar a mi señora que venía de Rosario, me dio la sensación que se apuraron porque me dejaron afuera un freezer grande y una máquina de césped, o sea lo único que no se llevaron. No sé si no lo alcanzaron a cargar o no les entró. Me demoré unos cuarenta minutos en sacarme todos los alambres ya que me habían atado piernas y manos. De ahí pude ir a pedir auxilio, primero en bicicleta, después caminando a un campo vecino y un cuidador de campo me llevó hasta el pueblo.
¿Actuaron a cara descubierta, estaban nerviosos o lo hacían con preparación?
V.K.: Es una banda bien organizada, me animo a decir profesional, todos con pasamontañas, guantes, pistolas, vestimenta prácticamente de negro. Estoy absolutamente convencido pero terriblemente convencido que es así, este es el cuarto campo que hace esta misma banda, fueron cuatro campos en forma totalmente igual, sin necesidad de romper tranquera. Incluso me durmieron los dos perros. Estoy convencido de que es una banda profesional indudablemente con una complicidad local porque sabían absolutamente todo. Lo que es insólito e increíble es que ya sea el cuarto caso y no haya ni pistas ni nada de esta gente. La preocupación mayor le queda a los que todavía están viviendo en campos similares al mío y hoy la verdad tiene un pánico espantoso. Uno también ya queda con secuelas y con realmente una preocupación extraordinaria. No se puede vivir así.

El caso del productor agropecuario Vicente Koller, ex presidente comunal de Villa Eloísa, es el cuarto que sucede en forma similar, aunque se registraron varios más en campos donde no habita nadie.

¿El cuarto caso en el término de cuánto tiempo?
V.K.: En el término de un año y medio, a lo sumo dos años. No puedo creer que no se pueda ni siquiera prevenir este tipo de cosas. Esto es tierra de nadie, estuve veinte años en la comuna hasta el mes de diciembre y lo que estoy viendo hoy no lo he visto nunca.
¿Puede ser que recuperaron la camioneta?
V.K.: Apareció en Rosario, en un barrio donde es la tercera camioneta que aparece, donde aparentemente la banda es de ahí mismo. Nos estamos acostumbrando a vivir en el país de esta manera pero me resigno totalmente después de haber estado luchando para que sea un país mejor… no puedo resignarme a vivir en un país entregado.
¿Qué le diría a las autoridades políticas de los distintos poderes del Estado?
V.K.: Pese haber estado veinte años en la función pública hasta el mes de diciembre, creo que he visto a partir del paso de los años un deterioro terrible de lo que es el accionar policial en lo que es la investigación. La gente hablaba conmigo como presidente de la comuna y me contaban todas las cosas pero que por favor no se lo dijera a la policía, entonces uno está en una encerrona que tiene que estar viendo con quién habla. La mayoría de la gente tiene una desconfianza terrible y esto creo que va a llevar tiempo poder revertirlo. Lo que uno podría decirle a todos los niveles de gobierno es que la prioridad número uno es la seguridad, la gente vive con miedo o se está yendo la gente de los campos no porque sea incómodo, por el barro o por la escuela de los hijos sino se están yendo por la desesperación de ver la tierra de nadie y la inseguridad que hay.
¿Quizás las fuerzas policiales no cuenten con todos los elementos para una investigación de este tipo?
V.K.: En nuestro distrito en Villa Eloísa la policía tiene un equipamiento relativamente bueno y como presidente comunal colocamos unas veinte cámaras de seguridad. Lo que yo sí creo y en eso estoy seguro de que lamentablemente se han perdido treinta años de capacitación de la policía porque cada uno que viene dice que lo mejor es esto y sacamos la escuela de oficiales y ponemos otra, y hacemos otra reforma y otra reforma. La capacitación que tienen es realmente funesta porque no los hemos preparado. Todo lleva a que no tengamos un elemento de personal capacitado como corresponde sin los elementos de investigación y de policía científica como para poder aclarar estos casos. En mi casa han quedado gorritos, camperas, huellas y no sirven para nada porque no existen los registros de huellas dactilares que tenemos en los documentos. La verdad que uno vive resignado y mucha gente directamente ni hace la denuncia porque cree que no sirve para nada… uno se encuentra realmente en una situación que nunca creyó que iba a estar.