«Vitamina D». Por Bioquímica Mariana Bianciotto.


¿Qué es la vitamina D?

También denominada calciferol, la vitamina D es una de las vitaminas liposolubles imprescindibles para la formación normal de los huesos y de los dientes y para la absorción del calcio a nivel intestinal. La deficiencia de vitamina D puede causar osteoporosis y raquitismo.

Se puede obtener la vitamina D de dos modos:

La exposición a los rayos del sol fomenta la producción de vitamina D.

Funciones

Una de las funciones principales de la vitamina D es ayudar al cuerpo a absorber el calcio, uno de los minerales esenciales para la formación normal de los huesos. En la infancia se utiliza para producir y mantener el sistema óseo.

La vitamina D también desempeña un papel indispensable en el mantenimiento de los órganos. Algunas de las funciones en las que interviene son:

  • Regulación de los niveles de calcio y fósforo en sangre.
     
  • Promueve la absorción intestinal de fósforo y de calcio a partir de los alimentos y la reabsorción de calcio a nivel renal.
     
  • Participa en el desarrollo del esqueleto mediante la contribución de la formación y la mineralización ósea.
     
  • Interviene en los procesos del sistema inmunológico.
     
  • Podría tener propiedades antitumorales.
     
  • Funciones antienvejecimiento.
     

Deficiencia

Hay situaciones en las que no se adquiere suficiente calcio con la dieta dando lugar a una deficiencia de Vitamina D. Las consecuencias de esto es que aumente el riesgo de desarrollar raquitismo, en el caso de los niños y, osteoporosishipocalcemia (bajas concentraciones de calcio en sangre) y osteomalacia (patología que debilita los huesos), en el caso de los adultos.

Además, la deficiencia también podría estar vinculada con la disminución de la función cognitiva y la aparición de enfermedades crónicas siendo los más frecuentes los cáncer de mamacolonpróstata y ovarios, fatiga crónica, psoriasisartritis reumatoidetuberculosisenfermedades cardiacas, enfermedades inmunológicas o mentales, como depresión y trastornos afectivos estacionales, entre otras.

Por último, la deficiencia de vitamina D puede provocar que la función muscular se altere y se realicen diagnósticos erróneos de patologías como la fibromialgia.

Grupos de riesgo

Las principales personas con riesgo de padecer deficiencia son:

  • Mayores de 50 años. La habilidad de convertir los nutrientes en vitamina D decrece con la edad. Los riñones, por ejemplo, son unos de los responsables de la conversión y a partir de esa edad no funcionan igual de bien que los de las personas más jóvenes.
     
  • Las personas de la tercera edad.
     
  • Los individuos que presentan obesidad pueden tener menos circulación de esta vitamina.
     

Exceso de Vitamina D

El exceso de vitamina D en el organismo también puede tener consecuencias negativas para la salud. Demasiada puede hacer que el intestino absorba calcio que no es necesario, lo cual puede provocar niveles altos de este mineral en la sangre y favorecer las siguientes situaciones:

  • Depósitos de este mineral en los tejidos blandos como los tendones, el corazón y los pulmones.
     
  • Aumento de la probabilidad de que la persona sufra episodios de confusión y desorientación.
     
  • Posibilidad de que se desarrolle daño en los riñones.
     
  • Aumento de la probabilidad de que se produzcan cálculos renales.
     
  • Podría estar relacionado con la aparición de problemas gastrointestinales como las náuseas, vómitos o el estreñimiento.
     
  • Se cree que puede provocar inapetencia y pérdida de peso involuntaria.
     

Fuentes de Vitamina D

El organismo produce vitamina D con la exposición directa al sol (no se obtiene en espacios cerrados a través de las ventanas). Con la exposición durante 10 o 15 minutos tres veces a la semana se suelen cubrir las necesidades del cuerpo de esta vitamina. Sin embargo, si las personas no viven en lugares muy soleados tendrán que recurrir a la dieta y los suplementos.

Las fuentes alimenticias principales donde se puede encontrar son:

  • Pescados grasos: son la mejor opción. El atún, la caballa y el salmón contienen grandes cantidades de vitamina D.
     
  • Aceites de hígado de pescado, leche, huevos y mantequilla.
     
  • Carnes.
     
  • Champiñones.
     

Muchos alimentos se refuerzan con vitaminas, como por ejemplo los cereales que suelen consumirse en el desayuno, el zumo de naranja o el yogur.

Fuente: Programa Prevención y Salud.

Invitada: Bioquímica Mariana Bianciotto.

Lunes 16 de noviembre de 2020.

13,30hs. Por Cable Imagen Armstrong.