
La concejala del bloque Avancemos respondió a las acusaciones de «malicia» y «desinformación» vertidas por el oficialismo. Aseguró que su comunicación en redes sociales buscó transparentar el funcionamiento legislativo y defendió la veracidad de sus dichos: «No soy mentirosa y tengo las pruebas de lo que se me comunicó».
Tras la polémica generada por la suspensión de la sesión ordinaria del pasado 5 de mayo, la concejala Luz Marina Fischer hizo uso de la palabra en el recinto para aclarar su posición. Lejos de buscar una confrontación personal, la edil sostuvo que su intención fue pedagógica y orientada a la ciudadanía que demanda respuestas sobre la actividad de sus representantes.
«Yo jamás haría público un mensaje privado, pero si me están tratando de mentirosa, me veo obligada a ratificar que recibí una comunicación donde se me informaba de una reunión política que impedía sesionar», explicó Fischer, haciendo referencia a los audios y mensajes intercambiados con sus pares días antes.
Transparencia vs. Desinformación.
Para Fischer, el eje del conflicto no es el reglamento, sino la forma en que se le comunica a la sociedad la falta de actividad en el recinto. «No tuve ‘mala leche’. Hice una publicación aclarando el motivo por el cual no se sesionaba para que la gente sepa que, aunque no haya sesión, yo sigo trabajando igual. Estuve en mi oficina, atendí mis responsabilidades y quise evitar que nos critiquen a todos por igual diciendo que no tenemos ganas de trabajar».
El rol de los medios.
La concejala también aprovechó para despegarse de publicaciones de medios provinciales que utilizaron su descargo para atacar al gobierno santafesino. «Ese medio es anti-oficialismo y usaron mis palabras para algo que yo no compartí ni promoví. Le aclaré a mis colegas que no había conflicto entre nosotros, pero sí me parece bien que todos informemos cuando no hay sesión para evitar que los ‘mala leche’ desinformen».
Finalmente, Fischer remarcó que su labor no se limita al quórum de los martes: «No se trata de algo técnico del reglamento que la gente no entiende; se trata de ser claros. Si me avisan que no van a estar presentes por una reunión, yo lo informo para cuidar la imagen de la institución».



