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Lifschitz sigue en la estructura de poder, ahora al frente de Diputados


Miguel Lifschitz fue ungido presidente de la Cámara baja a partir del 11 de diciembre, por unanimidad y en el marco de la Sesión Preparatoria que se desarrolló ayer en la Legislatura santafesina, donde juraron los diputados electos el 16 de junio pasado. «Cuenten conmigo para seguir haciendo grande a Santa Fe», se parafraseó a sí mismo el gobernador saliente al cerrar su primer discurso como titular de Diputados, con la misma expresión que utilizó cuando juró hace cuatro años como mandatario en ese mismo recinto legislativo. Lifschitz juró «por la Patria y por su honor» ante el diputado justicialista Ricardo Olivera que ayer le tomó juramento como presidente provisional y en su carácter de legislador «decano» del renovado cuerpo parlamentario.

La jura de los nuevos diputados provinciales —con 25 fórmulas distintas que incluyeron una amplia variedad desde la patria, la vida, hasta Perón Evita, Alfonsín y Kirchner— se desarrolló con el hall legislativo y las barras del recinto colmadas de familiares de los flamantes legisladores. En el hemiciclo se sentaron junto a funcionarios y legisladores los cuatro hijos del gobernador saliente. Mientras en la explanada legislativa se manifestaron familiares de víctimas de inseguridad que habían impugnado el diploma del ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro, adherentes Pro Vida y militantes del Movimiento Evita.

Luego de una prolongada deliberación en torno a la conformación de los cargos que demoró la ceremonia parlamentaria, pasado el mediodía se inició la Sesión Prepatatoria con la propuesta para la Presidencia del cuerpo formulada por el jefe de la bancada del Frente Progesista Joaquín Blanco, que definió a Lifschitz como «hombre de Estado» por su carácter de ex gobernador a partir del 11 de diciembre.

El mandatario saliente también recibió elogios de los jefes de los restantes bloques que avalaron su postulación. Y los legisladores justicialistas Leandro Busatto y Oscar Martinez apelaron además a la «capacidad de diálogo» del flamante titular de la Cámara baja, y a que «no se pongan palos en la rueda» de la próxima gestión, teniendo en cuenta que como ya ha ocurrido en anteriores oportunidades el gobierno provincial, en este caso en cabeza del justicialista Omar Perotti, será de distinto signo político.

Lifschitz improvisó un discurso conciso pero plagado de definiciones político institucionales. Agradeció la nominación realizada por la bancada del Frente Progresista «y el apoyo unánime de todos los bloques que integran esta Cámara porque eso para mí representa un honor, una distinción, un reconocimiento, pero fundamentalmente un compromiso que es el de trabajar en conjunto más allá de las diferencias políticas propias de este ámbito, en proyectos comunes para construir una mejor provincia de Santa Fe». También señaló como «una particularidad que por segunda vez consecutiva un gobernador que deja sus funciones asume la enorme responsabilidad de conducir la Cámara de Diputados de la provincia», en alusión a Antonio Bonfatti, su antecesor en ambos cargos.

Respecto al distinto signo político que tendrán el Ejecutivo y la Legislatura recordó que «ya tuvimos esa experiencia y esto ha permitido reafirmar el diálogo, siempre hemos preferido el camino de la consulta y el debate lo que ha permitido el cambio de legislaciones importantes. Y en otros casos nos ha impedido concretar otros como la reforma constitucional, en el cual pusimos mucho impulso e ímpetu, trabajamos dos años y no fue posible. Reconocemos que tal vez falto diálogo y faltó consenso, esperamos que tal vez el año próximo o el siguiente si hay voluntad política del gobierno y de esta Cámara podamos retomar esos diálogos, como otros que quedaron pendientes como la ley de paridad o la ley de Educación», confió el actual mandatario santafesino en tono autocrítico.

En un hecho inédito a nivel parlamentario, Miguel Lifschitz estará secundado en la mesa directiva de la Cámara de Diputados por dos legisladoras. La justicialista Lucila De Ponti se desempeñará como vicepresidente primera y resaltó en su discurso esa decisión que perfora un «techo de cristal» para las mujeres. En tanto la diputada radical Jimena Senn ejercerá la vicepresidencia segunda. Al frente de las secretarías Parlamentaria y Administrativa fueron designados Gustavo Puccini y Mariano Cuvertino. El actual concejal rosarino Horacio Ghirardi estará a cargo de la subsecretaría Parlamentaria.

Con Lifschitz ayer juraron los 27 legisladores del Frente Progresista que lo secundaron en la lista, bancada que tendrá mayoría en la Cámara baja santafesina. Ayer también asumieron sus bancas siete diputados del interbloque justicialista que continuará presidiendo el santotomesino Busatto.

También juraron ayer los legisladores del Frente Unite cuya lista encabezó la referente Pro Vida Amalia Granata, que formará su propio bloque con la diputada Betina Florito. El restante bloque de ese sector lo encabezará Nicolás Mayoraz.

El radical Julián Galdeano seguirá como titular de la bancada de Juntos por el Cambio de cinco diputados, entre ellos el rosarino Gabriel Chumpitaz.

Los cincuenta diputados que componen la Cámara baja santafesina se completa con el interbloque del Frente Social y Popular (Del Frade) e Igualdad y Participación (Rubén Giustiniani), que conservan cuatro escaños en la Legislatura provincial.

Ayer debió conformarse una Comisión de Poderes que resolvió rechazar las impugnaciones del dirigente José Bonacci a los diputados Walter Ghione, Natalia Armas, Juan Carlos Argañaraz y Nicolás Mayoraz. También se dictaminó a favor del ingreso de la diputada de Juntos por el Cambio Cesira Arcando para ocupar la quinta banca de esa agrupación en desmedro de Sebastián Julierac, que había reclamado ese escaño ante el Tribunal Electoral de la provincia.