La comunidad de Gödeken le dio el último adiós a su jefe comunal.


Jorge Rossell falleció ayer en Casilda a causa del Covid-19 y esta mañana fue despedido en su pueblo entre muestras de gratitud y reconocimiento.

En un clima de profunda congoja la pequeña comunidad de Gödeken despidió esta mañana los restos de su jefe comunal, Jorge Rossell, quien falleció ayer a los 64 años en el Sanatorio Primordial de Casilda a causa del coronavirus.

El caudillo peronista que gobernó por más de dos décadas a esa localidad del departamento Caseros fue destinatario de muestras de respeto y agradecimiento de numerosos vecinos que se movilizaron espontáneamente para darle el último adiós.

El reconocimiento a su figura quedó visibilizado con un cerrado aplauso cuando el coche fúnebre se detuvo unos minutos frente el edificio comunal para luego pasar por la iglesia y finalmente trasladarse hasta el cementerio local donde solo ingresaron familiares para una despedida íntima.

En ese trayecto hacia su morada final, el cortejo fúnebre fue escoltado por una larga caravana de automóviles que se extendió unas diez cuadras.

Aunque no hubo velatorio debido a las restricciones impuestas por la pandemia, la comunidad no se privó de salir a la calle, respetando las medidas de prevención sanitaria, para demostrarle su afecto al hombre que desde 1999 estuvo al frente de la comuna y marcó huellas.

Y esa gratitud popular al extinto político que honró su cargo con acciones también puso de relieve la calidez humana de Rossell, quien no solo era valorado en su pago chico sino también por dirigentes de toda la región que rescataron sus cualidades a través de mensajes de despedida en las redes sociales.

En ese marco el jefe comunal de Bigand, Alejandro Ruggeri, posteó en su cuente de Facebook que lo “admiraba por su sabiduría, y siempre nos aconsejaba sobre gestión a los más jóvenes”.

No menos elocuente fue el ex jefe comunal de la vecina localidad de Berabevú, Leonardo Bagnasco, al sostener que “la gente de Gödeken está destrozada porque Jorge (Rossell) no sólo fue un dirigente de fuste sino un tipo excepcional al que todos querían”.

Y en esa misma línea lo definió como “un hombre sensible, conciliador y abierto que tenía todas las cualidadescomo político además de ser una gran persona que amaba a su familia y se desvivía por sus nietos”.

Bagnasco, quien estuvo en la despida y actualmente forma parte del equipo de trabajo del senador del departamento Caseros, Eduardo Rosconi, también recordó que “viajábamos siempre juntos con Jorge a Santa Fe para realizar gestiones por nuestros pueblos y tuve la dicha de estrechar una amistad que agradeceré toda la vida”.

A causa del fallecimiento de Rossell, el gobierno local decretó tres días de luto al tiempo que las banderas permanecen a media asta en todos los espacios públicos y fueron suspendidas las actividades comunales.

Sucesión

Aunque no fue confirmado, trascendió que la comisión comunal de Gödeken se reuniría en breve para tratar y definir la sucesión en el cargo que dejó vacante el jefe comunal fallecido.