
En el marco de su recorrida provincial, AMSAFE instaló su emblema de lucha en la Plaza Flotron. Rodrigo Alonso, secretario general del gremio, y Daniela Charo, delegada departamental, encabezaron una conferencia de prensa donde denunciaron la pérdida del poder adquisitivo y las condiciones laborales actuales.

Un balance de visibilización.
La ciudad de Armstrong se convirtió este martes 5 de mayo en la décima tercera parada de la «Carpa Blanca», una iniciativa que busca recorrer los 19 departamentos de Santa Fe. Rodrigo Alonso realizó un balance positivo de la jornada, destacando que el objetivo principal es visibilizar los reclamos de los trabajadores de la educación y fortalecer el vínculo con la comunidad educativa. «Vemos que la comunidad se está acercando a acompañar a sus maestros y profesores», señaló el dirigente.

El salario y la línea de pobreza.
Uno de los puntos más críticos de la conferencia fue la situación económica del sector. Alonso fue categórico al desmentir las cifras oficiales: «Es una tomada de pelo que el gobierno diga que el salario le gana a la inflación. Desde diciembre de 2023 a marzo de 2026, hemos perdido el 35% del salario».

El referente gremial detalló que un maestro de grado percibe actualmente 1.037.205,23 pesos, mientras que la línea de pobreza se sitúa en los 1.400.000 pesos. «El 90% de los docentes estamos bajo la línea de pobreza. Esto nos obliga al pluriempleo, afectando la planificación y el pensamiento pedagógico que cada docente debe tener», advirtió.

Críticas a la política educativa y el «presentismo».
Durante el encuentro con los medios, se cuestionaron medidas como el plan de alfabetización y el incentivo a la asistencia (presentismo). Alonso calificó de «vergüenza» que el gobierno compre paquetes educativos a fundaciones privadas sin consultar a los docentes y criticó la presión por asistir a las aulas incluso en situaciones de enfermedad: «Está muy mal que un docente enfermo tenga que ir a trabajar por un plus salarial que ni siquiera ayuda a llegar a fin de mes».

Autonomía y política.
Consultada sobre el rechazo de algunos concejos deliberantes locales a apoyar el plan de lucha, Daniela Charo manifestó su respeto por las decisiones institucionales, aunque lamentó la falta de valoración del símbolo. Por su parte, Alonso aclaró la postura del gremio ante las acusaciones de «politización«: «Somos un sindicato autónomo de los partidos, pero no somos neutrales. Tenemos un posicionamiento político claro: defendemos la educación pública, gratuita y de calidad. El problema no es si hacemos política, sino las políticas de ajuste que aplica el gobierno».



