Exámenes Fonoaudiológicos. Por Lic. Claudia Venier.


Clau- Venier- Noviembre-2018-Cualquier evaluación auditiva debe constar de varios exámenes para confirmar y constatar las respuestas obtenidas y así nos aseguran un diagnóstico más preciso. Por esta razón y más aún en los niños, debemos realizar las pruebas necesarias para determinar su audición: audiometría de tonos puros, impedanciometría, logoaudiometría y si es necesario potenciales evocados auditivos.

Audiometría tonal

El nivel de audición se determina por medio de un examen llamado audiometría. La audiometría determina cuál es la mínima intensidad que una persona necesita para percibir un determinado sonido en una determinada frecuencia. Al realizar una audiometría se mide cada sonido en cuanto a intensidad (volumen que se necesitó para que la persona escuchara ese sonido) y en cuanto a frecuencia (características que lo identifican como grave, medio o agudo). La intensidad se mide en decibeles y se anota en el plano vertical del audiograma y la frecuencia se mide en Hertz y se anota en el plano horizontal del audiograma.

Los sonidos que están dentro de las frecuencias de 500, 1000, 2000 y 4000 Hz son los sonidos más importantes para la adquisición del lenguaje. Por esta razón cuando se saca el promedio de audición del niño son estas las respuestas que se toman. En todos los casos el desempeño dependerá de la capacidad que el niño tenga de utilizar esa audición o sea su capacidad auditiva funcional, y a otros factores a los cuales haremos referencia más adelante

Logoaudiometría o audiometría verbal

Mide el nivel de audición en relación a la discriminación del lenguaje oral (palabra hablada), es decir, cómo se comporta la audición en una conversación. El nivel normal de discriminación se da entre 0 y 35 – 45 dB. Una discriminación superior a estos niveles implica alguna limitación para escuchar-conversar en diferentes medios.

Esta prueba consiste en repetir palabras de acuerdo a lo que el audiólogo diga; en el caso de niños con escaso lenguaje oral se les pide señalar en láminas o partes del cuerpo. Se puede realizar en edades aproximadamente desde los 2 años; pero en edades tempranas se observa la respuesta del niño ante onomatopeyas o palabras simples a diferentes intensidades

Impedanciometría.

Mide la integridad de la membrana timpánica y el funcionamiento del oído medio y los reflejos de protección del oído. Con este examen se puede detectar perforaciones de la membrana timpánica, otitis media (infecciones del oído medio),etc.; en edades tempranas, desde el nacimiento hasta la edad escolar es común encontrar problemas de otitis media, debido a malos hábitos alimenticios, infecciones de las vías respiratorias altas (bronquitis, traqueitis, etc.), reflujo gastroesofágico, malformaciones del paladar (paladar hendido),etc..

Un niño con otitis media tiene una audición de carácter fluctuante (de acuerdo al grado de congestión del oído), lo que hace que tenga algunas dificultades de audición al atender al profesor, compañeros u otros y el proceso de aprendizaje se puede volver un poco lento o con dificultades.

Fuente Programa Televisivo: “Prevención y Salud”.

Por Lic. en Fonoaudiología Claudia Venier.

Programa Tv. Prevención y Salud. Lunes 7 de enero 13,30hs.

Reiteración: Jueves 20hs y sábado 12,00hs.