Curación espiritual: ¿Posible y permanente?. Por Carmen Olivas.


curacion-espiritualCuando se atraviesa por una enfermedad diagnosticada como incurable y sin esperanza de vida, muchas personas recurren a lo que para ellos es la última opción a escoger: la curación basada en la espiritualidad.

La espiritualidad que conozco y vivo tiene su fundamento en el Amor divino, Dios, que es Vida y que ama a todos con un amor invariable, inmutable y permanente.

Toda experiencia nos enseña y nos hace más fuertes ante las adversidades.

Un ejemplo es la historia de Ireno. A él le diagnosticaron cáncer y al mismo tiempo le aparecieron problemas al estómago que le impedía comer llegando a pesar hasta 38 kilos. Los dolores que sentía eran muy difíciles de sobrellevar. Se sometió a diversos tratamientos médicos, y en su búsqueda de curación acudió a otros especialistas médicos del extranjero, quienes ratificaron su condición dándole 5 meses de vida.

Cuando todo parecía acabarse para Ireno, recibió la visita de una amiga quien le sugirió que probara la curación espiritual y le obsequió una Revista El Heraldo de la Ciencia Cristiana. Esta revista fue establecida por Mary Baker Eddy y contiene testimonios de curación y artículos sobre salud y espiritualidad.

Más adelante, con el apoyo de un profesional de la Ciencia Cristiana y con el estudio constante de la Biblia y del libro Ciencia y Salud, escrito por Eddy, su comprensión del hombre creado a imagen y semejanza de Dios, se hicieron evidentes en su pensamiento.

Los meses siguientes se sucedieron como un despertar para Ireno: “Fue algo vital, me sentí amado de Dios, una alegría, un amor que me invadía totalmente, es el amor que proviene de Dios y que sana.” Dice con inmensa gratitud.

La manera de ver la vida cambió para mejor para él, pero ¿qué fue lo que realmente cambió en su pensamiento?

Eliminar el temor y las preocupaciones de un futuro incierto fueron muy importantes en su travesía a la curación. Volverse consciente de la totalidad de un Amor profundo, algo que jamás había experimentado en su vida y principalmente descubrir que no estaba solo y que el Amor divino, el bien, lo envolvía completamente.

Lo mejor de todo fue que expresaba alegría por vivir, generosidad y sin temor al mañana. Este nuevo conocimiento se hizo más perceptible para él, entendió que todo lo bueno y armonioso procede de lo divino y que el hombre es parte de esa creación inalterable, perfecta, saludable y que es posible ahora.

Al fin de los 2 meses siguientes, Ireno estaba completamente sano.
Los análisis médicos que le practicaron después arrojaron negativo, sin ningún rastro de la enfermedad.

Eso sucedió hace 25 años y desde allí hasta ahora Ireno continúa totalmente sano, alegre por la vida, compartiendo su experiencia y sin ningún síntoma de cáncer.

Un salmo que muestra la Omnipresencia divina dice: “A dónde me iré de tu Espíritu? ¿A dónde huiré de tu presencia? … Si tomare las alas del Alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra”.

Es alentador encontrarnos con historias como esta, porque en la actualidad muchas personas buscan alternativas para una vida con salud y bienestar permanente.

Tomar tal actitud espiritual, que conduce a la curación, exige algo de nosotros mismos, o sea, aprender a cambiar nuestra antigua manera de pensar y ponerla de acuerdo con el Amor divino, con lo perfecto y verdadero.

Al comprender que somos la expresión del Amor, que es Dios, dejamos que nuestra vida exprese esta naturaleza espiritual. Esta comprensión absoluta y sin reservas es lo que produce la curación.

Carmen Olivas escribe sobre cómo la consciencia y la espiritualidad benefician la salud como Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana en Perú. Email: Peru@compub.org Twitter:@olivas_car