Combustibles: rigen nuevos precios.


PRE-estacion.YPF implementó la rebaja desde este jueves. El resto de las empresas anunció que durante las próximas horas completaran la actualización.
El gobierno cumplió con su promesa. YPF, dueña del 55% del mercado, informó en un comunicado que desde las “12 horas completó la adecuación de sus precios en toda su red de estaciones de servicio. Todos los clientes de la empresa pueden acceder a partir de este momento a sus productos con los nuevos precios”.

Otras petroleras imitaron el camino de la compañía que conduce Miguel Galuccio. Entre ellas, Shell y Axion (la ex Esso).

La rebaja, si se toma en cuenta la nafta súper de YPF, deja a los precios de los combustibles en un valor cercano al que tenían entre junio y julio de 2014, cuando el litro costaba 11,45 pesos. Por lo que los valores de hoy muestran un incremento del 27% con respecto a los de enero del año pasado. Así, se moderó el aumento que había acumulado a diciembre, de 33% (por la devaluación y el incremento local del crudo, los valores en surtidores registraron fuertes subas todos los meses entre enero y junio, aunque permanecieron planchados desde septiembre).

El gobierno llegó a una solución consensuada con las empresas la semana pasada. Dispuso una baja de 7 dólares en el precio local del petróleo, así como una moderación en los impuestos, la reducción de retenciones a la exportación y la promesa de un subsidio a la producción petrolera.

Una parte de esas medidas se concretó con la publicación en el Boletín Oficial del decreto 2.579 y de la resolución 1.077 de Economía. El primero estableció una baja de hasta el 20% en las alícuotas del llamado impuesto a la Transferencia de Combustibles, una apuesta fuerte del gobierno, habitualmente reacio, al igual que sus antecesores, a bajar impuestos.

El segundo, en tanto, entierra una reliquia del entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, como la resolución 394. La nueva norma la deroga y establece un esquema de retenciones móviles para la exportación de crudo y derivados, con un fuerte beneficio para las empresas. Por ejemplo, estipula que cuando el precio internacional esté por debajo de los U$S 71 el barril, las empresas que vendan petróleo fuera del país pagarán 1% de retenciones, cuando sin la modificación deberían haber tributado aproximadamente 10%.