
La concejal del bloque Avancemos presentó un pedido de informes al Ejecutivo Municipal tras detectar peligrosas zanjas a cielo abierto junto a la nueva bicisenda y el corte de raíces de más de 30 árboles en la zona. «Una obra que no cuida al vecino ni al medio ambiente no es progreso», sentenció.
Una bicisenda con riesgos latentes
Si bien la edila celebró la existencia de la bicisenda en calle Tortugas (desde Buenos Aires hasta Fischer), manifestó su profunda preocupación por las condiciones de seguridad del trayecto. Según denunció, inmediatamente al lado del carril exclusivo para ciclistas existe una cuneta de gran profundidad sin señalizar ni proteger.
«Es un peligro para quienes transitamos por ahí. Tenés el pozo pegado a la bicisenda sin ninguna medida de precaución», explicó Fischer. La concejal cuestionó que, ante los reclamos, el oficialismo argumente que «no hay una obra» en curso, señalando que, independientemente de la denominación técnica, la Municipalidad es la responsable del mantenimiento y la integridad física de los ciudadanos.
Impacto en el arbolado público
El segundo eje del reclamo se centra en el daño ambiental. Fischer detalló que se han cortado las raíces principales de 31 árboles al ras del tronco, lo que no solo afecta su nutrición, sino que compromete su estabilidad. «Un árbol sin raíces de un lado y sin suelo compactado es un árbol que mañana se puede caer o enfermar. El arbolado es fundamental y hoy está en riesgo», advirtió.
El pedido de soluciones concretas
A través de este pedido de informes, la concejal busca que el municipio aclare el propósito funcional de la zanja. «Si se necesita para el escurrimiento del agua, pedimos que se coloquen medidas de seguridad urgentes. Y si no cumple una función vital, que se tape. Lo que no puede pasar es que la desprolijidad se transforme en un problema para el vecino», concluyó, subrayando que el desarrollo de la ciudad debe ir de la mano con la planificación y la seguridad.



