
En una jornada marcada por la inestabilidad del tiempo, la comunidad de Armstrong demostró una vez más que la fe y el compromiso pueden más que cualquier pronóstico. Este Viernes Santo, bajo la organización de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, se llevó a cabo el tradicional Vía Crucis Viviente, contando con una respuesta conmovedora por parte de los fieles.

La columna de vecinos partió a las 20:00 horas desde las puertas del S.A.M.Co Local, en Pasaje P. Rolando 1589. Con velas y antorchas que desafiaron la humedad y el viento, la procesión avanzó por las calles de la ciudad en un clima de profundo respeto y recogimiento.

A pesar de las inclemencias climáticas que amenazaron la realización del evento, la convocatoria fue masiva. Las familias armstronenses caminaron juntas, meditando sobre la Pasión de Cristo en un recorrido que unió el dolor del calvario con la esperanza de la comunidad.

Desde la organización destacaron y agradecieron la entrega de los jóvenes y adultos que dieron vida a las estaciones, así como la voluntad de cada vecino que, con su luz en mano, hizo de esta noche un momento inolvidable.




