{"id":49173,"date":"2026-08-02T17:16:31","date_gmt":"2026-08-02T17:16:31","guid":{"rendered":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/?p=49173"},"modified":"2026-08-02T17:16:33","modified_gmt":"2026-08-02T17:16:33","slug":"el-suicidio-es-la-principal-causa-de-muerte-en-argentina-dos-historias-de-vidas-rescatadas-a-tiempo-ponen-el-foco-en-la-prevencion-y-el-acompanamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/el-suicidio-es-la-principal-causa-de-muerte-en-argentina-dos-historias-de-vidas-rescatadas-a-tiempo-ponen-el-foco-en-la-prevencion-y-el-acompanamiento\/","title":{"rendered":"El suicidio es la principal causa de muerte en Argentina: dos historias de vidas rescatadas a tiempo ponen el foco en la prevenci\u00f3n y el acompa\u00f1amiento."},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/salud_mental_3.jpg_25343506-640x360.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49174\" srcset=\"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/salud_mental_3.jpg_25343506-640x360.jpg 640w, https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/salud_mental_3.jpg_25343506-300x169.jpg 300w, https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/salud_mental_3.jpg_25343506-768x432.jpg 768w, https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/salud_mental_3.jpg_25343506.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Desde 2022, el suicidio lidera las causas de muerte en adolescentes en el pa\u00eds y en 2024, volvi\u00f3 a ocupar el primer lugar entre los j\u00f3venes, desplazando a los accidentes de tr\u00e1nsito, seg\u00fan datos del Ministerio de Salud. \u201cHern\u00e1n\u201d y \u00a0\u201cFlorencia\u201d estuvieron en ese lugar y decidieron contar sus experiencias para tenderle una mano a otros. Porque el suicidio s\u00ed puede prevenirse y de la idea de suicidio s\u00ed se puede salir<\/h2>\n\n\n\n<p><mark>Si necesit\u00e1s ayuda o conoc\u00e9s a alguien que la necesita, pod\u00e9s acercarte a cualquiera de los centros de salud, hospitales o efectores m\u00e9dicos de la ciudad o comunicarte telef\u00f3nicamente y de manera gratuita al n\u00famero 107, durante las 24 horas, todos los d\u00edas del a\u00f1o. El llamado es personal, confidencial y an\u00f3nimo.<\/mark><\/p>\n\n\n\n<p>El suicidio ya es la&nbsp;<strong>principal causa de muerte entre adolescentes y j\u00f3venes adultos en Argentina, por encima de los accidentes de tr\u00e1nsito<\/strong>. Desde 2022 lidera las causas de muerte en personas<strong>&nbsp;de 15 a 24 a\u00f1os&nbsp;<\/strong>y, en 2024, volvi\u00f3 a ocupar el primer lugar entre quienes tienen&nbsp;<strong>entre 25 y 34 a\u00f1os<\/strong>, desplazando a los accidentes de tr\u00e1nsito, seg\u00fan datos del&nbsp;<strong>Ministerio de Salud&nbsp;<\/strong>analizados por Chequeado y publicados el 12 de julio pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>No es un fen\u00f3meno exclusivo de Argentina. Seg\u00fan la OPS,&nbsp;<strong>Am\u00e9rica es la \u00fanica regi\u00f3n del mundo donde la mortalidad por suicidio sigue aumentando.<\/strong>&nbsp;Entre los j\u00f3venes de 10 a 24 a\u00f1os pas\u00f3 de 5,7 a 7,8 muertes cada 100 mil habitantes entre 2000 y 2021. Se trata de un&nbsp;<strong>fen\u00f3meno multicausal<\/strong>&nbsp;en el que interact\u00faan factores del orden individual, familiar, social y comunitario y que, destacan los especialistas, puede prevenirse.<\/p>\n\n\n\n<p>Los relatos que incluimos a continuaci\u00f3n, pertenecen a personas que alguna vez pensaron en la posibilidad de suicidarse y estuvieron cerca de hacerlo por distintas razones. Cada uno a su manera dio se\u00f1ales que otros vieron y no ignoraron ni subestimaron. Por eso&nbsp;<strong>saben ponerse en ese lugar<\/strong>&nbsp;y sienten la necesidad de hacer comunidad all\u00ed donde haya soledad y tender una mano tal como lo hicieron con ellos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hern\u00e1n y el trabajo como raz\u00f3n de ser<\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p>Hern\u00e1n tiene 52 a\u00f1os y lo que va a contar, le ocurri\u00f3 cuando ten\u00eda 41. No se llama Hern\u00e1n en la vida real, pero elige presentarse as\u00ed porque es el nombre de la persona que \u201clo rescat\u00f3\u201d. Acept\u00f3 compartir su historia para que sirva de ayuda a los dem\u00e1s, pero admite que revivir aquel tiempo, a veces, le hace \u201cun nudo en el est\u00f3mago\u201d, aunque lleva a\u00f1os de terapia.<\/p>\n\n\n\n<p>Hern\u00e1n naci\u00f3 en una familia trabajadora, termin\u00f3 la secundaria y empez\u00f3 a trabajar desde muy joven. El trabajo fue el eje en torno al cual se organizaron el resto de las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se cas\u00f3 joven y tuvo 2 hijos. Uno de ellos se fue a vivir a M\u00e9xico a los 20 a\u00f1os; el otro (el m\u00e1s chico) tuvo una de las llamadas \u201cenfermedades raras\u201d que requiri\u00f3 cuidados permanentes e intervenciones quir\u00fargicas peri\u00f3dicas hasta que falleci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la incertidumbre por la determinaci\u00f3n del hijo m\u00e1s grande de emigrar a un pa\u00eds donde no ten\u00eda siquiera una oferta laboral concreta, y del dolor por la precaria salud del m\u00e1s chico \u2013que les insum\u00eda mucha energ\u00eda\u2013 tanto \u00e9l como su \u201ccompa\u00f1era de vida\u201d (as\u00ed la describe) iban para adelante. Endeudados por lo que no les cubr\u00eda la obra social y con poco tiempo para la vida de pareja, porque la salud de su hijo estaba por encima de todo, pero estaban juntos. Hasta que algo alter\u00f3 el fr\u00e1gil equilibrio que los manten\u00eda unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, la enfermedad de su hijo se complic\u00f3 y en un par de semanas, el adolescente muri\u00f3. El m\u00e1s grande no pudo viajar para despedirse de su hermano: \u201cEso fue muy doloroso para nosotros; muy dif\u00edcil \u2013dice\u2013 volvimos a la casa y vi la pieza de los chicos vac\u00eda. Creo que de ah\u00ed en adelante fue todo cuesta abajo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los d\u00edas en la vida de Hern\u00e1n empezaron a pasar uno tras otro sin demasiado sentido. \u201cCon mi compa\u00f1era cada vez habl\u00e1bamos menos. Yo empec\u00e9 a tomar alcohol (algo que me ayudaba a escaparme un rato); ella, en cambio, volvi\u00f3 a trabajar (hab\u00eda dejado cuando tuvimos al m\u00e1s chico, que necesitaba mucha atenci\u00f3n). A los pocos meses, despu\u00e9s de discutir muchas veces por el tema del alcohol, me dijo que se quer\u00eda separar. \u201cVolvimos a discutir. No quiero acordarme de c\u00f3mo terminaron las cosas ese d\u00eda. Ella se fue del hermano y una ma\u00f1ana me llam\u00f3 una abogada de ella para decirme que estaba haciendo el tr\u00e1mite de nuestro divorcio y ah\u00ed me enloquec\u00ed. Me enoj\u00e9. La llam\u00e9 muchas veces y no vino. Al principio me contest\u00f3, despu\u00e9s no me atendi\u00f3 m\u00e1s. La esperaba a la salida del trabajo y fue para peor\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo \u00fanico estable en la vida de Hern\u00e1n, en aquellos d\u00edas, era el trabajo, que lo segu\u00eda \u201cordenando\u201d, pero un jefe lo llam\u00f3 aparte para plantearle que hab\u00edan notado lo del consumo de alcohol y que si no lo trataba, pod\u00eda traerle riesgos para el manejo de las m\u00e1quinas que manipulaba en la f\u00e1brica y hasta causarle el despido, si se repet\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCreo que eso era lo \u00faltimo que me faltaba. Me dio mucha verg\u00fcenza. Justo a m\u00ed, pasarme eso con el trabajo. Le hice caso al jefe y me tom\u00e9 una licencia. Casi nunca me tomaba vacaciones porque la f\u00e1brica me dejaba trabajarlas y yo necesitaba la plata para los tratamientos de mi hijo. Siempre sent\u00ed que lo que a m\u00ed me salvaba era el trabajo y que si me esforzaba, era para darle todo a mi familia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa idea de la licencia era que aprovechara el tiempo para recuperarme, pero hice todo al rev\u00e9s. Me costaba poner voluntad. No tener que ir al trabajo me hac\u00eda sentir raro. No sab\u00eda qu\u00e9 hacer. Segu\u00ed tomando m\u00e1s, me enganch\u00e9 con unos de la secundaria que se hab\u00edan separado tambi\u00e9n. Cuando quise volver a trabajar estaba hecho un desastre y a la larga, perd\u00ed el laburo. Desde ah\u00ed, fue como entrar a un t\u00fanel. Me qued\u00e9 sin plata. Me met\u00ed en muchos quilombos y estaba muy solo. Me despertaba y no sab\u00eda qu\u00e9 d\u00eda era y hac\u00eda cualquier cosa para volverme a dormir. No com\u00eda. Nada m\u00e1s tomaba y no quer\u00eda m\u00e1s sentirme as\u00ed. No lo aguantaba. Pens\u00e9 varias veces en terminarlo. No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo estuve as\u00ed. Y el que me rescat\u00f3 fue alguien que yo ni me imaginaba: mi vecino Hern\u00e1n y su familia; por eso siempre voy a estar agradecido con ellos, sobre todo con \u00e9l\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin entrar en los detalles de qu\u00e9 intent\u00f3, lo cierto (y lo bueno) es que&nbsp;<strong>dio se\u00f1ales de auxilio<\/strong>&nbsp;y alguien que lo vio<strong>&nbsp;(el Hern\u00e1n real, su vecino)<\/strong>&nbsp;decidi\u00f3 no mirar para el costado, hacerse cargo y acompa\u00f1arlo a pedir ayuda. Eligi\u00f3 sostenerlo cuando reca\u00eda y dio tiempo de su tiempo para escucharlo y seguirlo de cerca. Podr\u00eda haber sido un familiar, un compa\u00f1ero de trabajo o alg\u00fan amigo quien jugara ese papel vital, pero no. Fue un vecino, con el que hasta ese momento intercambiaba nada m\u00e1s que saludos y alguna charla de f\u00fatbol de vez en cuando, el que puso el hombro y lo ayud\u00f3 a salir del fondo del pozo an\u00edmico en el que estaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Hern\u00e1n sigue en&nbsp;<strong>terapia psiqui\u00e1trica<\/strong>, participa de un&nbsp;<strong>grupo de personas alcoh\u00f3licas en recuperaci\u00f3n<\/strong>&nbsp;y encontr\u00f3 nuevas razones para vivir. No tiene nueva pareja por ahora, porque dice que quiere \u201cestar bien seguro de si est\u00e1 listo para volver a vivir con alguien\u201d; pero no lo descarta. El hijo emigrado a M\u00e9xico vino un par de veces, pero volvi\u00f3 a irse. \u201cHizo su vida all\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Florencia y el efecto pandemia<\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p>Cumpli\u00f3 42 a\u00f1os el mes pasado y es odont\u00f3loga. Tampoco se llama Florencia; es el nombre con el que elegimos presentarla, ya que pidi\u00f3 reserva de su identidad. Le va muy bien en su profesi\u00f3n; maneja su econom\u00eda con solvencia. Est\u00e1 en pareja y no tienen hijos, de com\u00fan acuerdo. Viaja y hace cosas que le gustan. Hasta ac\u00e1, nada de lo que describe hace pensar que tras ese retrato de bienestar, al que cualquier persona podr\u00eda aspirar, se esconde una vida que un d\u00eda se volvi\u00f3 intolerable.<\/p>\n\n\n\n<p>Florencia es la mayor de tres hermanos. Tiene dos hermanos varones que, seg\u00fan cuenta, siempre preocuparon a sus padres. Empezaron varias carreras; no terminaron ninguna y a pesar de haber superado ya los 30 a\u00f1os, ninguno de los dos es econ\u00f3micamente aut\u00f3nomo. Ambos \u201ctrabajan a medias\u201d en una empresa familiar que dirige su madre. Hacen poco y nada porque saben que cuentan con protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La madre deleg\u00f3 desde siempre en Florencia el cuidado de sus hermanos. As\u00ed, mientras ella se mantiene por sus propios medios, sin ayuda familiar,&nbsp;<strong>\u201cle toc\u00f3\u201d<\/strong>&nbsp;(y ella lo acept\u00f3 desde que recuerda) el&nbsp;<strong>rol de \u201cprotectora\u201d<\/strong>&nbsp;en la vida de sus hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2020,<strong>&nbsp;plena pandemia<\/strong>, Florencia empez\u00f3 a experimentar las primeras se\u00f1ales de que algo no iba bien en su propia vida. Su trabajo se vio alterado por las restricciones que impuso el aislamiento y el mayor tiempo para pensar la llev\u00f3 a plantearse si hab\u00eda elegido esa carrera por&nbsp;<strong>vocaci\u00f3n propia<\/strong>&nbsp;o porque quer\u00eda salir de su casa lo antes posible, con la cuesti\u00f3n econ\u00f3mica resuelta, para cortar los lazos de dependencia con sus progenitores. En especial con su&nbsp;<strong>madre<\/strong>, a quien describe como alguien&nbsp;<strong>\u201cmuy determinante en la vida familiar\u201d<\/strong>. Cuando habla de su<strong>&nbsp;padre<\/strong>, lo hace con cari\u00f1o y respeto. Lo menciona como<strong>&nbsp;\u201cun intelectual al que le cost\u00f3 hacerse valer en lo suyo\u201d<\/strong>&nbsp;y que se resisti\u00f3 a ser parte de la empresa familiar liderada por su mujer, lo cual siempre gener\u00f3 reproches conyugales.<\/p>\n\n\n\n<p>Y all\u00ed empez\u00f3 a gestarse el malestar, en medio del covid. Con las vidas trastocadas; con la convivencia de pareja todo el d\u00eda y todos los d\u00edas. Con el tiempo libre que habilit\u00f3 un debate vocacional hasta entonces inexistente: \u201cEmpec\u00e9 a no encontrarle sentido a lo que estaba haciendo y a pensar si no era mejor cerrar todo y empezar de cero: \u201cAlgunos d\u00edas pensaba en vender el consultorio y poner un negocio. Mi pap\u00e1 me dec\u00eda que lo hiciera si me hac\u00eda feliz. Mi pareja y mi mam\u00e1 me dec\u00edan que era una locura, sobre todo porque mi trabajo era el que nos aportaba m\u00e1s ingresos, dentro de mi propia pareja. Tampoco quer\u00eda trabajar en la empresa familiar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUn d\u00eda \u2013cuenta\u2013 entr\u00e9 al consultorio al que iban pocos pacientes porque todos ten\u00edan miedo al contagio al principio y sent\u00ed algo muy raro en el pecho, como si se me estrujara. No pod\u00eda llorar porque el paciente estaba por llegar y aguant\u00e9 hasta que termin\u00e9 el trabajo. Despu\u00e9s llor\u00e9 un mont\u00f3n y cuando sal\u00ed del consultorio y empec\u00e9 a caminar para mi casa sent\u00ed un miedo raro. No sab\u00eda bien a qu\u00e9. Me equivoqu\u00e9 de calles y estuve a punto de quedarme como paralizada a mitad de camino, sin poder llegar a mi casa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo que empez\u00f3 como un episodio aislado fue cobrando peso en la vida de Florencia: \u201cMe llen\u00e9 de inseguridades que antes no ten\u00eda. No me sent\u00eda eficiente en lo que hac\u00eda. Tuve una complicaci\u00f3n con una cirug\u00eda a un paciente y eso me quit\u00f3 confianza. A la sensaci\u00f3n de miedo en la calle (que me obligaba a caminar pegada a la pared) se me sum\u00f3 escalofr\u00edo en la espalda y sensaci\u00f3n de ahogo. Vi que ya no pod\u00eda manejarlo sola. Me hice controles y no ten\u00eda nada f\u00edsico. Al principio fui a un psic\u00f3logo, donde empec\u00e9 a analizar el posible origen de lo que me estaba pasando para tratar de calmarme; pero sent\u00ed que no funcionaba\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Florencia comenz\u00f3 a saltear comidas y a quedarse durmiendo hasta tarde (algo que, seg\u00fan cuenta, nunca hab\u00eda hecho, pero en ese momento, con la pandemia, no sent\u00eda la necesidad de cumplir horarios como antes). \u201cMi pareja me preparaba las comidas que me gustan, me propon\u00eda salir, planificar un viaje para cuando se pudiera salir del pa\u00eds y hasta lleg\u00f3 a avalarme con la idea de cerrar el consultorio y dejar la odontolog\u00eda si era eso lo que yo quer\u00eda, pero lleg\u00f3 un punto en que todo me daba lo mismo y no pod\u00eda hablar sin llorar. Ni siquiera con mis amigas. Entonces para no llorar, me quedaba callada y me iba mentalmente de todas las charlas. Mi familia ven\u00eda a visitarme, hasta mis hermanos vinieron a verme y eso me llam\u00f3 la atenci\u00f3n, porque no era com\u00fan que ellos vinieran o me llamaran, pero no pod\u00eda concentrarme en lo que dec\u00edan. Me veo en algunas fotos de esos d\u00edas y tengo la mirada&nbsp;<strong>ausente de la escena familiar.<\/strong>&nbsp;Ni recuerdo sobre qu\u00e9 hablaban\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Baj\u00f3 de peso. Se negaba a salir de la habitaci\u00f3n; pasaba el d\u00eda entero en su dormitorio con la misma ropa; se acostaba vestida; se resist\u00eda a levantar las persianas y comenz\u00f3 a rechazar las visitas. Dej\u00f3 terapia porque sinti\u00f3 que no pod\u00eda hablar en sesiones virtuales. \u201cCon una voz que ni siquiera yo pod\u00eda o\u00edr le ped\u00ed a mi pareja que se fuera, que no quer\u00eda arruinarle la vida. Recuerdo noches enteras llorando en otra habitaci\u00f3n para no despertarlo y la voz de mi mam\u00e1 en los mensajes de audio que me mandaba, pidi\u00e9ndome que ponga voluntad, dici\u00e9ndome que ten\u00eda todo para ser feliz y que iba a perder a mi pareja si segu\u00eda as\u00ed de abandonada. Que no sab\u00eda valorar lo que dios me hab\u00eda dado. Todo eso lo tengo mezclado como si fuera un solo sue\u00f1o. Pas\u00e9 muchos d\u00edas as\u00ed. Varios meses, dice mi pap\u00e1, que se sent\u00eda impotente al querer ayudarme sin saber c\u00f3mo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn los momentos en que me quedaba sola (que cada vez eran m\u00e1s) pens\u00e9 varias veces en decir basta. Sent\u00eda que no pod\u00eda seguir viviendo as\u00ed. No me deten\u00eda a analizar c\u00f3mo se sentir\u00eda la gente que me quiere con esa decisi\u00f3n. Un d\u00eda vino mi pap\u00e1 a casa. Se sent\u00f3 en el sill\u00f3n al lado m\u00edo, me abraz\u00f3 y me dijo que me quer\u00eda llevar a hablar con un profesional amigo que me iba a ayudar. Que no me iba a obligar, pero que si le dec\u00eda que s\u00ed ya, en ese momento, esa persona nos estaba esperando. Y lo abrac\u00e9 y llor\u00e9 mucho sin poder hablar. Y lo dej\u00e9 que me llevara. Durante mucho tiempo no supe si hab\u00eda aceptado la ayuda por m\u00ed misma o para verlo feliz a \u00e9l, porque su cara cuando me miraba era de mucha tristeza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de esa primera consulta, Florencia empez\u00f3 un&nbsp;<strong>tratamiento psiqui\u00e1trico<\/strong>&nbsp;que le permiti\u00f3 explorar qu\u00e9 hab\u00eda desencadenado ese desequilibrio emocional que le costaba controlar, a\u00fan con toda la voluntad del mundo.<strong>&nbsp;Necesit\u00f3 medicaci\u00f3n y aunque al principio le cost\u00f3 aceptarlo, sigui\u00f3 las indicaciones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llevaba varios meses de tratamiento y ya se sent\u00eda mejor, pens\u00f3 que ya no le hac\u00eda falta la medicaci\u00f3n. All\u00ed surgi\u00f3 en ella el prejuicio de ir a un psiquiatra y el qu\u00e9 dir\u00edan los dem\u00e1s. Trat\u00f3 el tema en terapia y, para su sorpresa, descubri\u00f3 cu\u00e1ntas<strong>&nbsp;personas reciben tratamiento para su salud mental, de la misma manera natural y con la misma seriedad con que se ocupan de la salud de su cuerpo. \u201c\u00bfO no es una sola la salud humana?\u201d<\/strong>, se pregunta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El suicidio s\u00ed se puede prevenir<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p>Aunque uno de los mitos difundidos a lo largo de d\u00e9cadas afirmaba que el suicidio no pod\u00eda prevenirse, est\u00e1 comprobado que eso no es as\u00ed, y<strong>&nbsp;la prevenci\u00f3n no depende \u00fanicamente de los profesionales en salud mental.<\/strong>&nbsp;<strong>\u201cMuchas veces la sociedad salva m\u00e1s vidas que el profesional en el consultorio\u201d<\/strong>, explic\u00f3 el psiquiatra Demi\u00e1n Rodante, vicepresidente del Cap\u00edtulo de Suicidolog\u00eda de Asociaci\u00f3n de Psiquiatras de Argentina (APSA). Y agreg\u00f3: \u201cTenemos que ense\u00f1arles a una mam\u00e1, a un compa\u00f1ero de escuela, a un primo o a un docente&nbsp;<strong>c\u00f3mo mantener una conversaci\u00f3n con alguien que est\u00e1 atravesando un momento de mucho sufrimiento\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.rosario3.com\/export\/system\/cmsMedios\/users\/K20210920_203634141.jpg_1062040969.jpg\" alt=\"Claudia\u00a0Bonato\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por\u00a0<strong>Claudia\u00a0Bonato<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><mark>Si necesit\u00e1s ayuda o conoc\u00e9s a alguien que la necesita, pod\u00e9s acercarte a cualquiera de los centros de salud, hospitales o efectores m\u00e9dicos de la ciudad o comunicarte telef\u00f3nicamente y de manera gratuita al n\u00famero 107, durante las 24 horas, todos los d\u00edas del a\u00f1o. El llamado es personal, confidencial y an\u00f3nimo.<\/mark><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde 2022, el suicidio lidera las causas de muerte en adolescentes en el pa\u00eds y en 2024, volvi\u00f3 a ocupar el primer lugar entre los j\u00f3venes, desplazando a los accidentes de tr\u00e1nsito, seg\u00fan datos del Ministerio de Salud. \u201cHern\u00e1n\u201d y \u00a0\u201cFlorencia\u201d estuvieron en ese lugar y decidieron contar sus experiencias para tenderle una mano a <a href=\"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/el-suicidio-es-la-principal-causa-de-muerte-en-argentina-dos-historias-de-vidas-rescatadas-a-tiempo-ponen-el-foco-en-la-prevencion-y-el-acompanamiento\/\" title=\"Read more\" >&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":49174,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[6,8,1,2,7,4,3],"tags":[1519,251,20,3733,5030,12972,8777,1180,12971,1573,12970,823],"class_list":["post-49173","post","type-post","status-publish","format-image","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-entretenimiento","category-deliberando","category-diario-armstrong","category-locales","category-politica","category-prevencion-salud","category-region","tag-acompanamiento","tag-argentina","tag-armstrong","tag-causa","tag-diario-armstrong","tag-historias-de-vida","tag-lic-graciela-de-la-casa","tag-muerte","tag-nuestro-pais","tag-prevencion","tag-principa","tag-suicidio","post_format-post-format-image"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/salud_mental_3.jpg_25343506.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p62QDO-cN7","jetpack_sharing_enabled":true,"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49173","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49173"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49173\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49175,"href":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49173\/revisions\/49175"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49174"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49173"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49173"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/armstrongyregion.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49173"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}